LOADING

Sigueme en

Morir dos veces
6 mayo, 2019|Historias de vida

Morir dos veces

Morir dos veces

Magdalena se colocó las pantuflas y bajó muy suavemente las escaleras del apartamento para no despertar a su bebé. 

No necesitaba ver a su esposo para adivinar la escena. Cada noche se repetía. Plutarco, en cuanto veía que Magdalena y el pequeño dormían, se refugiaba en el estudio y comenzaba a revisar todos los documentos y recortes de periódico. 

Sin Comentarios
Virus
29 abril, 2019|Desamor

Virus

Virus

Ramiro salió de la junta con el rostro desencajado. Estaba hastiado de la presión laboral y en apenas dos semanas más vendría la revisión de resultados y como el año pasado, no sólo no llegaría a los objetivos sino que aparte tendría que soportar las caras de felicidad de los compañeros de área que seguro sí conseguirían el bono.

Sin Comentarios
Paseo de semana santa
22 abril, 2019|Historias de vida

Paseo de semana santa

Paseo de semana santa

-¡Rubí! ¡Rubí! ¡Alevanta a todos que ya cantó el gallo!, -me gritó mi amá. Yo desperté rete contenta porque pa empezar me gustaba harto mi nombre “Rubí”; se oyía re bonito y mi apá decía quesque me lo pusieron porque cuando yo nací había una telenovela en la que salía una señorita chula de bonita que así se nombraba. Además, una vez el profe Esteban me dijo que “Rubí” era una piedra preciosa y todos los chamacos pusieron cara de babosos. Y hoy estaba todavía más feliz porque yo y toda la familia nos íbamos de paseo de Semana Santa a Veracruz.

Sin Comentarios
Renacuajo
1 abril, 2019|Historias de vida

Renacuajo

Renacuajo

El primer recuerdo que tenía de él mismo, fue la mañana en la que su madre, tras mirarlo unos segundos más de lo habitual, arrastró la puerta de lámina y sus pasos la condujeron a un lugar del cual nunca regresó.

Sin Comentarios
Una vida inútil
25 marzo, 2019|Historias de vida

Una vida inútil

Una vida inútil

Clementina nació prematura y con una deficiencia en la columna que le impedía andar. Aunque tenía sensibilidad en las piernas, la precaria condición económica de sus padres no les permitió una revisión médica a fondo y por ello jamás fue a la escuela, jamás caminó. Desde pequeña su única diversión era ver a través de la ventana como jugaban los niños y aunque nunca se lo dijeron así, ella en el fondo sabía que después de que nació mal, sus papás no quisieron volver a saber de embarazos por lo que no tuvo hermanos con quien compartir, pelear, jugar, amar o simplemente acompañarse.

Sin Comentarios
5 / 104
1 2 3 4 21
Regístrate y recibe las primicias de Andares
Alejandro Mier
"Mis Andares, no son más que historias de esas que escuchamos a diario y que por creerlas de interés o que aportan algo en este loco afán de tratar de entender el comportamiento humano, me parecieron dignas de dejarlas por escrito. Te aseguro que después de leer algunos de mis Andares, notarás que tú también tienes muchas historias que merecen contarse... si las quieres compartir, son bienvenidas! Por lo pronto, será un placer encontrarte... en los Andares de la vida".