LOADING

Sigueme en

La Pausa
22 mayo, 2016|Historias de vidaRománticos

La Pausa

La Pausa

Siempre me pregunté ¿qué siente una madre cuando después de 9 meses de esperar a su hijo con toda la ilusión, ternura y amor posible, por fin lo recibe en sus brazos? Ese silente momento en el que por primera vez ambos se miran, se tocan, se acarician y se compenetran al sentir el calor de sus cuerpos unidos en un abrazo. ¿Qué se siente? Qué alguien me lo diga por favor, porque a mi el destino, a mis 17 años, esperando un bebé del hombre mi vida, simplemente me lo negó…

Sin Comentarios
Un beso en la punta de la nariz
2 septiembre, 2015|Románticos

Un beso en la punta de la nariz

Un beso en la punta de la nariz

Simón reposaba sus kilos de más sobre el acogedor sillón de la sala de su casa. Le dio un sorbo a su whisky y al ver su imagen reflejada en la vitrina de la cantina pensó que la escasez de su cabello era la prueba más evidente de que ya se acercaban sus cincuenta años de edad.

Sin Comentarios
Terapia
4 agosto, 2015|Románticos

Terapia

Terapia

Claudio llegó al deportivo 20 minutos antes de que comenzara su entrenamiento. Durante la semana trabajaba con gran entrega para poder disponer de la tarde del viernes y gozar con tranquilidad de la natación. Ahora que su padre había fallecido, meditar en el agua era la mejor terapia para mitigar el dolor, mantener presente a Don Fermín y agradecerle no sólo la excelente posición económica que le heredó con su despacho de arquitectura, sino toda una vida de enseñanza y cariño dedicada a él, como hijo único. Lo echaba mucho de menos y a pesar de la tristeza, lo tenía todo el tiempo presente como el amigo que fue y seguido se sorprendía de encontrarse riendo al recordar las simpáticas ocurrencias de su viejo.

Sin Comentarios
¿Qué tan grande es el amor?
12 julio, 2015|Románticos

¿Qué tan grande es el amor?

¿Qué tan grande es el amor?

Aurelio y Elisa cruzaron la avenida y, como siempre, la tomó de la mano sólo que esta vez, sorpresivamente, ella no le correspondió; los delgados dedos que solían entrelazarse con los suyos, permanecían frígidos, inusualmente gélidos.

Sin Comentarios
5 / 104
Regístrate y recibe las primicias de Andares
Alejandro Mier
"Mis Andares, no son más que historias de esas que escuchamos a diario y que por creerlas de interés o que aportan algo en este loco afán de tratar de entender el comportamiento humano, me parecieron dignas de dejarlas por escrito. Te aseguro que después de leer algunos de mis Andares, notarás que tú también tienes muchas historias que merecen contarse... si las quieres compartir, son bienvenidas! Por lo pronto, será un placer encontrarte... en los Andares de la vida".